14 Julio, 2016 check2me

¿Cómo consigo alcanzar mis objetivos de empresa?

 

Conseguir alcanzar los objetivos empresa, los de tu cliente, o los tuyos personales, son una constante de tu día a día. Sin duda, el secreto de todo buen comienzo es haber trazado una meta a la que llegar. De este modo, el camino que nos permitirá alcanzarla será más recto, optimizando los esfuerzos necesarios para lograrla. Sin unos objetivos definidos desde el principio, ¿cómo vamos a obtener unos buenos resultados? Sería imposible.

¿Por qué la línea para llegar a la meta ya no es tan recta?

Hace no tanto, 10, 20, 30 años, si alguien quería conseguir un objetivo, incluso algo tan intangible como: ¡Hay que vender más! – el cuánto daba igual- había principalmente dos opciones:

  1. Invertir en una fuerza de ventas, en la que todos los miembros fueran con el cuchillo entre los dientes a vender a cualquier persona que se cruzara por su camino. Algo que sigue ocurriendo hoy en día con todas esas llamadas que recibimos, bien a las tres de la tarde o a las 9 de la mañana, vendiendo un seguro, una nueva línea de adsl o cualquier otro producto.
  2. Contratar una agencia de publicidad, con un buen copy, una buena creatividad, una buena compra de medios y ya todo el mundo sabia que había un producto en la calle que molaba suficiente como para comprarlo.

También existía la posibilidad de juntar ambas, darle el nombre de dirección de Marketing y ventas, y ya tenías el departamento de “conseguidor de objetivos”.  No era ciencia exacta pero normalmente funcionaba, de hecho te podías permitir el lujo de plantearte tener objetivos a corto, medio y largo plazo.

Pero eso son cosas del pasado, hoy eso es prácticamente impensable hacerlo. Primero, porque si trazas una linea desde donde estás hasta tu objetivo, la linea ya no es recta, ya no hay nada lineal, y segundo, porque es muy complejo alinear todos los proveedores, especialistas, departamentos y colaboradores para alcanzar un objetivo, ya que cada uno, en su día a día, tiene unas distracciones, un punto de vista propio, contratiempos o sus propios objetivos, por lo que es muy complejo que salga todo bien a la primera.

¿Cómo lo hemos hecho nosotros?

Lo primero que quiero que tengas claro, y que ya hemos comentado en algún otro post, es que no hay una ciencia exacta, las cosas no son blancas o negras, siempre hay un término medio. Aún así quiero que conozcas nuestra propia experiencia, y lo que a nosotros nos está funcionando.

Cuando empezamos Check2.me, hace ya dos años, nuestro principal objetivo, como el de tantas otras empresas, era el de alcanzar una cifra de ventas mensuales, y  la verdad, no lo conseguimos. De hecho, entramos en una dinámica en la que íbamos como pollos sin cabeza en busca de nuestro objetivo. A posteriori, recordamos esta época y nos referimos a ella como nuestra fase de maduración. En ella, intentamos definir nuestro servicio, la propia marca, probamos infinidad de atajos, e hicimos todo tipo de ensayos prueba/error, pero los resultados no llegaban. Ante tal situación, decidimos parar por completo toda nuestra actividad, sentarnos y analizar cuáles eran los problemas que estaban haciendo que no alcanzásemos nuestros objetivos.

Entre ellos, nos dimos cuenta, que uno de los problemas es que las personas que componíamos Check2.me no estábamos alineados, ni en la forma de trabajar, ni en los objetivos personales de cada uno respecto a la empresa. Quizá fue una falta de liderazgo, o quizá no, lo que estaba claro es que de ese modo no llegaríamos nunca a buen puerto. De nada sirve, plantearse ir de Madrid a Nueva Zelanda, si uno quiere pasar por París, otro quiere hacer una escala en Alemania, y un tercero ir directamente hasta Asia.

Así que, empezamos por lo que entendemos es lo primero, fijarnos unas metas, los famosos goals, y concentramos todas nuestras energías en ir haciendo realidad pequeños retos que nos acercasen hacia nuestro objetivo.

¿El primer reto? Quizá el menos cuantificable, pero el que en ese momento nos dictaba el corazón que era el correcto, crear una marca lo más solida posible a través del contenido, porque si algo tenemos claro, es que cuidar la marca trasmite dedicación e interés por lo que haces, y eso siempre es confianza para quién te ve.

Y para cuidar la marca, decidimos transmitir nuestro conocimiento, o mejor dicho nuestros aprendizajes, a través de los posts, de los ebooks, de las presentaciones, porque todos los días hay algo que suma para mejorar. El resultante, pues que además de mejorar la relación con nuestros clientes, hemos conseguido establecer una muy buena relación de trabajo con nuestros colaboradores y proveedores, más allá de una relación cliente/provedor puesto que hemos conseguido alinearnos con un fin conjunto.

En consecuencia, hemos mejorado notablemente la calidad de nuestro trabajo, desde el punto de vista de nuestros interlocutores, hasta tal punto que nuestros clientes están satisfechos y nos recomiendan a otros. Además, y aunque a priori, pueda parecer una locura, hemos sido capaces de rechazar aquellos trabajos que no se ajusten a nuestro propio core, ya que también es parte del aprendizaje, evitar todas aquellas cosas que te desvíen del objetivo.

¿Y cómo hacer cuantificable un posicionamiento de marca? Pues nosotros lo hemos ido haciendo, a través de los siguientes indicadores:

  • Número de personas registradas para recibir nuestras newsletter.
  • Tráfico generado en nuestro blog, con la consiguiente mejora del posicionamiento en buscadores.
  • Engagement generado con nuestros contenidos

Y es que prefirímos, no decir qué podemos hacer por ti, sino más bien, qué es lo que sabemos hacer y esto es: Mejorar los resultados de tu empresa a través de estrategias basadas en contenido.

¿Cómo concentrar las energías para conseguir tus objetivos?

Uno de los primeros retos, y que venimos comentando a lo largo de este post, es conseguir alinear a toda tu empresa, sea más grande o más pequeña, en metas muy concretas, con un método, ya sea el método lean, ya sea una estrategia SMART, ya sea un método de Inbound Marketing, ya sea atar a todos los involucrados a la silla y que no se muevan hasta saberse la lección… Lo más importante, es optimizar los recursos, saber quienes son exactamente los involucrados en conseguir esa meta, cómo si de un equipo de baloncesto se tratara, apuntar en una libreta qué tienes que realizar cada día, apagar las notificaciones, para no despistarte, y concentrar todos los esfuerzos en que todo el mundo avance a la vez y en la misma dirección. Ya se sabe, que tal y como dice un viejo proverbio Chino, “un viaje de 10.000 kilómetros empieza en un solo paso”.

Por tanto, si quieres conseguir un determinado objetivo, sea cual sea el tamaño de este, has de concentrar los esfuerzos en el día a día, en metas concretas y alcanzables, porque, de no ser así, es prácticamente imposible conseguir unos buenos resultados y llegar a la consecución de tus objetivos.

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