16 Febrero, 2017 check2me

¿Sabes qué es el SEO Semántico?

 

“Oímos solo aquellas preguntas para las que estamos en condiciones de encontrar respuestas”, Friedrich Nietszche.

Afortunadamente, asistimos a un importante cambio dentro la valoración de los contenidos por parte de los buscadores y parece que los robots se alejan de su etiqueta mecánica y tecnológica para acercarse a la de inteligencia artificial, que no es otra cosa que aprender a interpretar al ser humano.

Los nuevos algoritmos de los buscadores, Hummingbird, si hablamos de Google, se proponen pensar de una forma más cercana a la humana, hablar de la misma forma y entender, de una forma inteligente, Rank Brain, lo que el usuario pregunta.

El SEO se ha vuelto semántico 

Si hasta ahora el posicionamiento se basaba en las palabras, hemos pasado a una nueva dimensión que valora el sentido de las mismas; el significado más relevante para el usuario.

Y es que, asegurarnos un posicionamiento entre los cinco resultados que encabezan la primera página, no significa que la respuesta se ajuste a lo que el usuario está buscando realmente y la ratio de conversión disminuye.

Lo que proponen los nuevos algoritmos es reducir los resultados a aquellos que se ajusten a lo que realmente busca el usuario y cubre sus necesidades de forma idónea; el resultado de esto nos lleva un paisaje donde las SERPs se diluyen y reconstruyen, de tal forma que los contenidos que incluimos han de ser reinterpretados para producir las respuestas exactas a las preguntas de un target perfectamente definido.

Dos son los procesos básicos que se encargan de la respuesta semántica

Interpretación

Las palabras siguen siendo importantes en este nuevo paisaje, no en vano, son el vehículo principal de la construcción formal o gramatical del lenguaje, pero ahora el buscador es capaz de interpretarlas en un sentido semántico global, que atiende más a la funcionalidad del lenguaje; establecer sinónimos y averiguar el valor real de las palabras polisémicas, interpretar frases complejas y atribuirles un sentido relevante para el usuario que se aproxime a la unicidad de la respuesta.

Los buscadores son capaces de interpretar el lenguaje y diferenciar su construcción, distinguiendo, por ejemplo, en las lenguas naturales, aquellas que requieren especificar el sujeto, caso del inglés, de aquellas que no lo requieren, como el castellano.

Contextualización

Pero, además, los nuevos algoritmos sitúan las frases dentro de un contexto compuesto por múltiples aspectos y donde la experiencia del usuario es fundamental.

De esta manera, la geolocalización y los datos de ubicación del usuario harán que una búsqueda proporcione inmediatamente resultados afines a su domicilio, sus aficiones, reflejadas en perfiles y en redes sociales, nos permitirán diferenciar si busca un balón de baloncesto o uno de fútbol y las búsquedas que refleja su historial nos acercarán a materias de su interés que aportarán datos al significado.

De la combinación de todos estos parámetros, unida a las nuevas fórmulas de indexación semántica relacional de los algoritmos, la respuesta a una misma pregunta podrá ser diferente y única para cada usuario, de tal forma que si un usuario busca “centros de culto abiertos ahora”, el buscador le proporcionará respuestas sobre sinagogas cerca de su ubicación si es judío, iglesias si es católico o mezquitas si es musulmán, pero si es ateo le proporcionará respuestas sobre centros culturales abiertos en sus proximidades.

Hacia una redacción literaria y no literal

Si hasta ahora las técnicas en posicionamiento centraban su atención en las etiquetas basadas en palabras clave aisladas o en combinaciones que, a menudo, habían de ser exhaustivas en términos equivalentes o sinónimos dentro de la redacción y daban lugar a construcciones forzadas, la interpretación semántica latente posibilita un lenguaje mucho más natural y cercano, ya que el algoritmo no pretende evaluar el texto en una traducción matemática, sino interpretarlo.

De esta forma, una web dedicada a equitación no tendrá que incluir los múltiples sinónimos o equivalentes, como hípica, ecuestre o picadero, dentro de sus contenidos, que además pueden dar una connotación o imagen diferente a la que se pretende, sino que utilizará aquellas palabras que definen su actividad de una forma más precisa, comprendiendo y distinguiendo si es una escuela deportiva o un picadero dedicado a rutas o un centro de hipoterápia, ofreciéndolo como respuesta a la búsqueda específicamente relacionada.

De esta manera, los contenidos se vuelven más flexibles y creativos, sin la rigidez impuesta por el formalismo gramatical inspirado por las fórmulas lingüísticas chomskianas, estableciendo bases de datos relacionadas entre sí que retroalimentan su interpretación semántica, potenciando su adecuación a las búsquedas.

La nueva forma de contemplar los contenidos

Naturalidad

Las palabras clave no dejan de ser importantes y habrán de ser evaluadas, pero la expresión y construcción de los contenidos se ha de ajustar a una forma más natural y flexible, lo que viene determinado, en gran medida, por el creciente desarrollo de las búsquedas por voz y el hecho de que el 90 % de las búsquedas se realice desde plataformas móviles.

Definición del target

​Si ya era importante el definir perfectamente el público objetivo, ahora cobra suma importancia trazar un perfil exhaustivo, ya que las respuestas son personalizadas y los contenidos han de adecuarse, en todos sus aspectos, a lo que demanda.

Concreción

El contenido ha de prescindir de toda ambigüedad y dejar claro el tema del que trata, lo que conseguiremos por dos vías:

Marcando o resaltando aquellas frases que lo reflejan inequívocamente, y solo estas, en lo que se conoce como desambiguación directa, para lo que podemos utilizar las pautas que establece el proyecto schema.org o apoyarnos en Google serch console

Rodeando o arropando los términos por los que nos queremos posicionar de palabras que los definan de forma inequívoca. En el caso los picaderos, caballos, rutas o naturaleza. Desambiguación implícita.

Link Building

Los enlaces como hasta ahora se conocían ya no tienen tanta relevancia como ahora que han de relacionarse mediante contenidos semánticos afines. Cuando un mismo documento cita a otros dos, Google establece una relación de contenidos afines, Co-citación. Del mismo modo, cuando dos términos se encuentran próximos, mismo párrafo o misma línea, se establece una relación entre ellos, Co-ocurrencia, siendo la coexistencia de varios términos en un enlace, mucho más potente que un anchor text.

Los temas

Por último, lo más importante. Hemos de pasar de pensar en palabras clave a pensar en los temas que satisfacen los requerimientos de nuestro target, dando prioridad al contenido frente a la forma.

 

COMPARTIRShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on FacebookBuffer this pageEmail this to someone
Etiquetas: , , ,