8 septiembre, 2016 Oliver

Cómo redactar un post de éxito en 8 pasos

 

El Marketing de Contenidos es la pieza clave en las estrategias de las empresas, es capaz por sí mismo de captar audiencia, llegar al buyer persona de la empresa, generar leads y conseguir que los usuarios realicen la llamada a la acción deseada. Todas estas “virtudes” deberían bastar para enfocar las estrategias de marketing en el contenido, en versar  información útil y relevante en el blog de la empresa, pero a menudo se presenta como una tarea ardua y difícil, frecuentemente por la falta de conocimiento olvidando que el contenido es otra forma de comunicarse con la audiencia.

Pasos para crear un post “de 10”

Son suficientes ocho pasos para crear posts de calidad, que creen engagement y fidelicen usuarios:

1. La audiencia, protagonista

Comprender qué espera la audiencia de un blog es imprescindible, no olvides que tu audiencia, es inteligente. ¿Qué contenido le interesa más? ¿Con qué tipo de posts interactúa más? ¿Con cuáles se identifica? Para conocer esta audiencia,  el método más fiable es crear buyer personas, es decir, definir los perfiles de los consumidores donde incluir todo lo que sabemos sobre ellos: intereses, hábitos de compra, qué les motiva y sus objetivos, entre otras cosas.

De esta forma,  conociendo a la audiencia, en lugar de publicar contenido genérico, se podrá incluir información personalizada, enfocada a los intereses reales de la misma.

2. Contenido y título provisional

Si no se sabe bien sobre qué escribir, se puede partir provisionalmente de un tema más genérico (título incluido) para pasar después a enfocarse en uno de los puntos del mismo. Por ejemplo, en moda, se puede partir de un post genérico sobre las tendencias de determinada temporada para poco a poco enfocarlo a un producto en concreto (sombreros, tocados o zapatos).

De esta forma el título del post también irá cambiando, de un “tendencias en moda para el otoño” a un “los sombreros que llevarás en otoño”, por ejemplo.

Otra opción es recuperar un post de hace tiempo y darle un nuevo enfoque:

– Ajustar el plazo de tiempo: por ejemplo de “otoño” a “los sombreros de octubre”.

– Dirigirnos a una nueva audiencia: esto puede ser muy útil para ampliar la misma y ofrecer contenido

más variado.

– Reescribir un artículo adoptando el enfoque contrario: “los sombreros que no querrás este otoño”.

– Cambiar el formato de un post antiguo, adaptándolo a la nueva época y con un formato diferente (incluir imágenes si no las había, infografías o dividir el artículo en puntos diferenciados).

– Cambiar el alcance del tema del artículo: en nuestro ejemplo podría ser “los sombreros y gafas ideales para tu otoño”.

– Una introducción “10”.

Además de un título que atraiga,  la introducción del post, es decir, el primer párrafo del mismo, ha de ser capaz de atrapar la atención para evitar que el lector abandone la lectura. Para retenerle, nada mejor que una introducción corta, como puede ser una estadística (¿sabes que el 50% de las mujeres usan sombrero en otoño?), una frase divertida o un chiste. En esta parte tenemos que ser empáticos para que el lector se identifique con un hecho o este despierte su curiosidad.

Después es conveniente resumir en un párrafo qué objetivo tiene el post, cómo va a solucionarle una duda o necesidad al lector, para que el mismo se identifique y quiera seguir con la lectura.

3. El contenido, siempre organizado

Es lógico querer ofrecer mucha información útil a los lectores, por lo que es fácil caer en la tentación de ofrecer datos y más datos sin tener la precaución de organizar bien el contenido, con lo que la audiencia puede sentirse saturada y abandonar la lectura. Lo ideal es crear un borrador previo a la escritura del post, desglosando en diversos subtítulos toda la información que se quiere ofrecer, y hacerlo de forma clara. Por ejemplo, regresando al ejemplo de los sombreros, tras el título del post y la introducción, dividir el artículo en “los colores que te favorecerán”, “cómo llevan los sombreros las celebrities” o “¿sombrero para ir al trabajo?”. Este borrador será muy útil para quien lo escribe (para no perderse y caer en redundancias) y para la audiencia (que irá directa a aquella información que realmente desea).

4. Escribir

Llega el momento de escribir el contenido en sí. Si algún apartado se atasca, lo mejor es pasar al siguiente y volver a él más tarde. Si las dificultades las tenemos en enlazar frases o en encontrar las palabras adecuadas, siempre apóyate en un diccionario de sinónimos, para este caso Wordreference es perfecto!

Escribir un post en si mismo es un arte, en este enlace tienes un checklist completo para escribir tu post, deseado, ese que van a decir tus lectores Woow!

5. Revisión

Una vez terminada la escritura, lo ideal es dejar pasar un poco de tiempo (media hora o una hora) y repasarlo.  Así se podrán descubrir pequeños errores gramaticales o de semántica y tener el tiempo para corregir antes de publicar, tu post. Otro factor importante es la elección de la imagen relevante que acompañe al texto: la calidad de la imagen puede incrementar el interés del lector en el artículo, por lo que es un aspecto a no descuidar. Existen numerosos bancos de imágenes de pago Getty images, por ejemplo, si tu presupuesto es más ajustado iStockphoto funciona bien o tamabién dispones de bancos de fotos gratuitos cómo IMCreator .

Una vez tengas la foto, es interesante adaptar la foto siempre a la misma estructura y optimizar los pesos para la velocidad de descarga de tus lectores, te recomendamos en este caso Pic Monkey

La apariencia visual en general también es importante: la claridad del artículo, elegancia, que no se vea desordenado, que no incluya distracciones, etc.

6. Incluir una CTA (llamada a la acción)

La CTA ha de incluirse al final del post, un “ofrecimiento” al lector de que a continuación de la lectura realice una acción, ya sea suscribirse al blog, la descarga de un ebook o la compra de algún artículo.

7. Optimizar el SEO interno

Antes de publicar el artículo, hay que revisar el SEO del artículo, lo que puede posicionar mejor el blog. Hay que tener en cuenta las palabras claves (sin abusar de ellas y que sean relevantes), las meta descripción (un breve resumen en 150/160 caracteres de lo que trata el post) o textos de anclaje (Anchor Text).

8. El título definitivo

Es muy posible que, llegados a este punto, aquel título provisional que se incluyó al principio tenga que modificarse. Es importante tener en cuenta el número de caracteres (mejor si no supera los 65), la posibilidad de incluir de forma natural palabras clave en el mismo y, sobre todo, que sea un título llamativo y atractivo.

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