6 septiembre, 2017 check2me

¿Por qué utilizar las webseries en publicidad para mejorar tu marca?

¿Por qué uilizar las webseries en publicidad?

Las webseries son series producidas para Internet, con capítulos de corta duración y una continuidad en el tiempo. En publicidad se utilizan para conectar con la audiencia y hacer branded content.

Con un storytelling bien construido, las webseries pueden servir para despertar sentimientos positivos hacia la marca. Pero antes de incluirlas en nuestra estrategia, hay que valorar si nuestro target se encuentra entre los consumidores de este tipo de formato, pensado para millennials y usuarios avanzados de Internet. 

Aspectos a tener en cuenta al hacer las webseries

Si finalmente decidimos hacer una webserie para generar notoriedad en nuestra marca, debemos tener en cuenta:

  • Las webseries no son anuncios ni una forma de hacer product placement. Los productos pueden estar presentes en la historia, pero sin llamar mucho la atención, ya que una aparición muy forzada dará lugar a rechazo por parte de los usuarios. Por ello, lo más recomendable es que la historia respire valores que todo el mundo pueda identificar con la marca, pero sin hacer mucha incidencia en ella.
  • Va a ser consumida en móvil y con distracciones, por lo que es importante llamar la atención del usuario desde el primer momento y mantenerla durante todo el capítulo. También hay que facilitar que la trama se pueda entender sin sonido e incluir subtítulos, ya que es posible que el usuario no pueda escuchar bien el audio en su móvil, bien por el ruido ambiente o bien porque está en un lugar donde no puede activar el sonido.
  • Aunque se integre en una landing y en otras redes sociales para crear más contenido en torno a la webserie, el visionado en el móvil también influirá en que tengamos que utilizar una plataforma muy accesible y que cargue rápido, como Youtube.
  • Las webseries triunfan por el humor. La marca debe saber reírse de sí misma.
  • Si bien las webseries se consideran producciones de bajo coste, sobre todo si se comparan con series de televisión, mantenerlas en el tiempo con un buen nivel de calidad, consumirá buena parte de nuestro presupuesto de marketing.

Cómo planificar las webseries

  • Identificar un tema que interese al target de la marca.
  • Hacer la escaleta de cada episodio, sin incluir diálogos, para dar una idea general de lo que será la serie y su estructura narrativa.
  • Basándonos en la escaleta escribiremos el guión. Al hacerlo debemos tener en cuenta que los capítulos tendrán una corta duración, no más de 15 minutos, pero una continuidad en el tiempo. Para mantener el interés de los usuarios, cada capítulo deberá incluir un cliffhanger que asegure el suspense.
  • La localización normalmente será un único escenario en el que se desarrolle toda la trama.
  • Contar con un equipo técnico que se encargue del rodaje, la iluminación, el sonido y la postproducción.
  • Hacer un casting para encontrar a los actores que encajen con los personajes de la webserie.
  • Pensar en el maquillaje, el vestuario y el atrezo necesario para ambientar la escena.
  • Preparar un paper format con título de la webserie, público objetivo, cuándo se va a emitir, duración, resumen y estructura.
  • Durante el rodaje lo habitual es utilizar pocos movimientos de cámara y encuadres cerrados.

Dar a conocer las webseries

La webserie estará alojada en una landing de la marca y en plataformas de reproducción de vídeos, pero es importante darla a conocer si queremos que tenga repercusión.

Para hacerlo podemos:

  • Difundirla, de forma orgánica y pagada en redes sociales. Promocionar el vídeo en Youtube será esencial para llegar a nuestro target.
  • Comunicar su lanzamiento en las Newsletter que enviamos a nuestros clientes.
  • Si en la webserie aparecen influencers o caras conocidas, podemos contar con la difusión en sus propios canales para conseguir un mayor alcance.
  • Hacer banners pagados en sites afínes.
  • Incluir noticias sobre la webserie como contenido nativo en medios de comunicación.
  • Hacer un evento de presentación que pueda tener repercusión mediática.